
Charles Lloyd, saxos tenor, alto y taragato; Geri Allen, piano; Robert Hurst, contrabajo; Eric Harland, batería.
Ed. ECM
Por si no estaba claro este disco lo deja meridianamente aclarado: Lloyd es un gran desconocido para el gran público jazzero. Tan grande como su influencia en la ejecución del instrumento y la composición, siempre rodeado de singularidades musicales –Jarrett antes, ahora Geri Allen en el piano; Billy Higgins a la batería- e influido –no influenciado- por los mejores: Webster, Coltrane, Coleman. Quizá por esto ha estado un tanto apartado de la “corriente principal” del jazz. Años de silencio.
Un magnífico disco en cuarteto, cuatro grandes instrumentistas, de los que destacan los “dos líderes” : Charles Lloyd a la par de la gran pianista Geri Allen…menos “glamurosa” que otras instrumentistas pero impresionante en complejidad armónica e impulso rítmico.
Un disco de sabios: Lloyd organiza los temas de manera que el cuarteto se convierte a veces en dúos –saxo, batería- , en tríos –piano, bajo, batería- y cuarteto al completo en otros, dando al conjunto una sonoridad variada, rica, increíble.
El comienzo sorprende: Jacques Brel, Ne Me Quite Pas…sensible composición y sensible interpretación, especialmente del piano.
La sonoridad un tanto mediterránea y afro-asiática, tan del gusto de Lloyd –en cierta medida también del primer Jarrett- tiene aquí un gran exponente en el uso del taragato –un pequeño clarinete de origen húngaro- en el tema: the Sufi´s Tears, con el arco del contrabajo subrayando la línea melódica y un vuelo que invita al trance del derviche.
Se atreven con una suite: Georgia Bright Suite, con dos movimientos diferenciados en ambiente e intensidad, con predominio de la improvisación de saxos y piano. Antológica la maestría de “la Allen” un pianismo muy avanzado, pienso que más que las grandes improvisadoras blancas: Brackeen, Melford…muy diferente a Crispell.
Homenaje a Duke Ellington en Come Sunday y cierre explosivo del disco con Song for the Intuit, manteniendo unas líneas de avance en semitonos muy “webern-ianas” por parte de Geri Allen.
¡Cuánto sabe esta gente!
Una gozada de grabación. Veo en el libreto –con una galería de fotos más que interesante- el resto de trabajos de Charles Lloyd en ECM. Salgo a buscarlos.
Maguil